Estas son algunas de las ventajas que la iluminación LED presenta frente a los sistemas de iluminación tradicionales

1. Ahorro energético. Los LEDs consumen entre un 60% y un 90% menos de electricidad. Esto supone un importante ahorro en la factura eléctrica, y para quienes estén abasteciéndose de placas solares o baterías, más horas de luz.

2. Mayor vida útil. La vida media de una lámpara LED se sitúa entre las 30.000 y las 50.000 horas frente a las 2.000 horas que una bombilla estándar suele ofrecernos. A modo de ejemplo, una bombilla LED nos ofrecería luz durante 5 años estando encendida las 24h del día, en cambio una bombilla apenas estaría 85 días encendida las 24h.

3. Menor coste de mantenimiento. En virtud del punto anterior, al no fundirse cada poco tiempo, nos ahorran mucho tiempo y dinero en tareas de mantenimiento.

3. Son más ecológicas. A diferencia de las bombillas tradicionales, no contienen gases ni metales pesados. Los LED son reciclables y cumplen con las normativas europeas de sustancias contaminantes.

4. No son una fuente de calor. En contra de lo que sucede con la iluminación tradicional, los LED apenas emiten calor, lo que reduce el desperdicio de energía en climatización, y permite su uso en lugares pequeños y en aquellos donde el calor pueda ser un problema.

5. Encendido instantáneo. Los LEDs enciende de forma instantánea y con un 100% de intensidad lumínica, en contra los tubos fluorescentes o las bombillas de bajo consumo, tardan unos segundos en arrancar y hasta un minuto en llegar al 100% de su poder de iluminación.

6. Mayor resistencia. Son más resistentes que los sistemas de iluminación tradicionales a golpes y vibraciones.